Categoría: Psicología del dinero

Entendé cómo los sesgos cognitivos, las emociones y los hábitos impactan tus finanzas. Guías prácticas para decidir mejor al invertir, ahorrar y planificar.

  • 💎 El sesgo de supervivencia: el error silencioso

    Seguro alguna vez escuchaste frases como:

    “Si hubieras invertido en Apple hace 20 años, hoy serías millonaria.”
    “Tal influencer compró Bitcoin en 2015 y ahora vive en Bali.”

    Y sí, suena tentador. Pero… ¿qué pasa con todos los que no llegaron?
    Lo que nadie cuenta son las miles de historias que quedaron en el camino.

    Bienvenida al mundo del sesgo de supervivencia, ese filtro mental que nos hace ver solo a los ganadores y olvidar a los que perdieron.
    Y si no lo conocemos, puede llevarnos a tomar decisiones basadas en ilusión, no en realidad.


    🌸 ¿Qué es el sesgo de supervivencia?

    El sesgo de supervivencia aparece cuando solo analizamos a los casos exitosos y omitimos los que fracasaron.
    La mente nos hace creer que esas historias representan “la norma”, cuando en realidad son la excepción.

    📊 En finanzas, esto pasa cada vez que escuchás a alguien decir:

    “Invertí en tal empresa y me fue genial.”

    Pero casi nadie te cuenta de los inversores que creyeron en una empresa y perdieron todo.
    Los que desaparecieron no salen en las noticias, pero existieron —y eran la mayoría.

    💬 Es como mirar solo las fotos retocadas en Instagram y creer que la gente vive sin ojeras.


    💎 Cómo se cuela este sesgo en tus decisiones como inversora

    1. Te hace pensar que invertir “bien” es copiar lo que funcionó antes.
      Ves una acción que subió 200 % y te convencés de que si comprás ahora, va a seguir subiendo.
      Pero muchas veces, cuando algo llega a los titulares… ya pasó su mejor momento.
    2. Te da una falsa sensación de seguridad.
      Te enfocás en los casos de éxito, ignorás las caídas, y empezás a creer que perder es poco probable.
      Hasta que el mercado te recuerda lo contrario.
    3. Te distrae del verdadero objetivo: sobrevivir.
      En el largo plazo, el juego no se trata de acertar una inversión milagrosa, sino de no desaparecer del tablero.
      Como decía Warren Buffett: “Regla número 1: nunca pierdas dinero.
      Regla número 2: nunca olvides la regla número 1.” Sobrevivir es ganar.

    💖 Cómo evitar el sesgo de supervivencia

    1. Diversificá. Siempre.
    No pongas toda tu fe —ni tu plata— en un solo activo o estrategia.
    Las historias que “la pegaron con una inversión” son raras.
    Las que lograron consistencia diversificando, mucho más comunes.
    La diversificación no es aburrida: es lo que te mantiene en juego cuando el mercado cambia de humor.

    2. Buscá también los casos que no funcionaron.
    Antes de invertir, mirá los fracasos del sector: empresas que quebraron, fondos que cerraron, estrategias que dejaron de funcionar.
    Aprender de las caídas ajenas es una forma elegante de proteger tu propio dinero.

    3. Pensá en probabilidades, no en ejemplos.
    En lugar de decir “esta acción subió”, preguntate:

    “¿Cuántas lograron subir así, y cuántas se quedaron en el camino?”

    La inversión no se trata de imitar, sino de entender patrones y contextos.

    4. Recordá que el pasado no garantiza el futuro.
    El hecho de que algo haya funcionado antes no significa que volverá a hacerlo.
    El mercado cambia. Y tu estrategia debe cambiar con él.


    🌸 Un ejemplo cercano

    ¿Te acordás del boom cripto de 2017?
    Miles de tokens nuevos, todos prometiendo “ser el próximo Bitcoin”.
    Hoy, menos del 10 % sobrevivió.
    Pero cuando mirás el mercado, solo ves los sobrevivientes: Bitcoin, Ethereum… y pensás que todos los demás también funcionaron.
    Esa es la ilusión del sesgo.


    El sesgo de supervivencia es ese espejismo que te hace creer que invertir es cuestión de suerte o intuición, cuando en realidad es de disciplina y visión a largo plazo.
    No sos menos inversora por no pegarla con una acción; sos más inteligente si construís una estrategia que te permita seguir invirtiendo mañana.


    ✨ A modo de cierre

    Invertir no es ganar una vez.
    Es mantenerte en carrera mientras otros se caen por perseguir éxitos ajenos.
    No dejes que el sesgo de supervivencia te venda la ilusión del “caso único”.

    La verdadera inversora no busca ser la próxima historia viral.
    Busca estar presente en todas las próximas historias. 💕

  • 💎 Los errores más comunes al empezar a invertir (y cómo no caer en ellos)

    Introducción
    Si estás dando tus primeros pasos en el mundo de las inversiones, seguro ya escuchaste frases como:

    “Tenés que poner la plata a trabajar.”
    “Invertir es la clave del futuro.”

    Y sí, invertir es clave 💰. Pero entre la emoción, el miedo y la falta de información, todas metemos la pata al principio.

    La buena noticia: aprender de los errores —propios o ajenos— te ahorra mucha plata y muchas lágrimas.
    Así que hoy te voy a contar los errores más comunes de las principiantes (que también cometí) y cómo evitarlos con mentalidad Finfluencer.


    💖 Error #1: invertir sin entender en qué

    La emoción del “quiero hacer crecer mi plata” puede llevarnos directo al click impulsivo.
    Escuchás que todos hablan de una acción, una cripto o un fondo “que está subiendo” y decís: “bueno, pruebo total son $10.000”.

    Y ahí empieza el problema: no invertiste, apostaste.

    📌 Cómo evitarlo:

    • No pongas un peso en algo que no puedas explicar.
    • Leé dos o tres fuentes diferentes (no solo TikTok o un tuit).
    • Preguntate: “¿cómo gana plata esta empresa / fondo / proyecto?”
      Si no sabés responder, no inviertas ahí.

    🌸 Error #2: querer resultados inmediatos

    Invertir no es magia.
    Si esperás ver ganancias en una semana, te vas a frustrar (y probablemente vender justo antes de que empiece a subir).

    El mercado se mueve como el ánimo un domingo a la noche: sube y baja todo el tiempo.
    Pero en el largo plazo, la paciencia paga más que la velocidad.

    📌 Cómo evitarlo:

    • Pensá en meses, no en días.
    • No mires la cotización todos los días (tu salud mental te lo va a agradecer).
    • Recordá que el interés compuesto es como el skincare: al principio no se nota, pero con el tiempo hace magia. ✨

    💼 Error #3: poner todos los huevos en la misma canasta (y romperla)

    Comprás una acción, una cripto o un fondo que te encanta, y ponés todo ahí.
    Si sube, genial. Pero si baja… chau ahorro y chau calma. 😅

    📌 Cómo evitarlo:

    • Diversificá: combiná acciones, CEDEARs, bonos, fondos o dólares. En los próximos posts te contaré estrategias para que aprendas a combinar de forma inteligente para estar en positivo.
    • Elegí sectores distintos (tecnología, energía, consumo, salud).

    💬 Error #4: seguir la moda (y no tu plan)

    “Todas están comprando esta acción”, “vi en un video que este fondo da 50% anual”, “mi primo invirtió en tal cosa y duplicó”…

    Sí, pero vos no sos tu primo, ni tu vecina, ni tu influencer favorita.
    Lo que le sirve a otro puede no servirte a vos.

    📌 Cómo evitarlo:

    • Definí tu objetivo: ¿querés ganar rentabilidad, protegerte de la inflación o ahorrar para algo?
    • Tenemos perfiles de inversores diferentes y tenemos que conocer que perfil tenemos antes de ir creando nuestra estrategia.
    • Elegí tus inversiones en función de eso, no del ruido del momento.
    • Si algo se volvió tendencia, probablemente ya llegó tarde al precio alto.

    💎 Error #5: no tener un fondo de emergencia antes de invertir

    Este error es clásico: invertís todo, y cuando surge un imprevisto (una reparación, un viaje, una urgencia) tenés que vender justo cuando el mercado cayó.

    📌 Cómo evitarlo:

    • Antes de invertir, tené un fondo de emergencia de 3 a 6 meses de gastos fijos, obviamente en lo posible.
    • Podés tenerlo en una cuenta remunerada, fondo de liquidez o incluso en dólares digitales estables.
    • Es tu red de seguridad. Y tenerla te da libertad para invertir sin miedo.

    💞 Error #6: no revisar ni aprender

    Invertir no es dejar el dinero y olvidarte.
    Tampoco es revisar cada hora.
    Es encontrar el punto justo: observar, registrar y aprender con cada paso.

    📌 Cómo evitarlo:

    • Una vez a la semana y una vez al mes, hacé tu “date financiero”: revisá tus inversiones, tus metas y cómo te sentís con ellas.
    • Ajustá si algo cambió (tu ingreso, tus objetivos o el contexto).
    • Anotá lo que aprendiste. Invertir también es conocerte.

    ✨ A modo de conclusión

    Invertir no se trata de hacerlo perfecto, sino de hacerlo consciente y constante, como un hábito para seguir creciendo.
    La verdadera diferencia entre una inversora principiante y una inversora empoderada no está solo en cuánto sabe, sino en cómo piensa.

    Cada error puede doler, pero también te enseña.
    Y cada paso, por más chiquito que sea, te acerca a esa versión de vos que entiende su plata, la respeta y la usa para crecer.

    Así que la próxima vez que sientas miedo o dudas, recordá esto:

    Nadie nació sabiendo invertir. Pero todas podemos aprender, paso a paso y con estilo. 💅


    👉 Contame: ¿cuál de estos errores te pasó?