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  • 💎 Invertir no es cosa de genios (ni de suerte): empieza con mirar el mundo con otros ojos

    Introducción
    Cuando escuchamos “análisis fundamental”, muchas personas se imaginan un analista de traje, tres pantallas con gráficos y un café frío al lado. Pero la verdad es que invertir no empieza con fórmulas, empieza con curiosidad. 🌍

    No se trata de adivinar el futuro ni de tener una bola de cristal financiera. Se trata de observar el mundo, entender cómo se mueve la economía, y tomar pequeñas decisiones con sentido. Porque sí, invertir puede sonar difícil… pero todo empieza con un paso chico y una mente despierta.


    🌸 El punto de partida: mirar el contexto (antes de mirar los precios)

    Antes de elegir una acción o una empresa, hay que entender el escenario donde está jugando.

    Imaginá que vas a comprar ropa. No es lo mismo hacerlo en verano que en invierno, ¿no? Bueno, con las inversiones pasa igual.

    💬 Preguntas básicas que valen oro:

    • ¿Cómo está la economía global? ¿Los países crecen o se frenan?
    • ¿Hay conflictos o tensiones geopolíticas que cambien los precios de la energía o los alimentos?
    • ¿Qué sectores están creciendo (tecnología, energía, salud, materias primas)?

    Estas preguntas te ayudan a entender dónde se están moviendo las oportunidades.


    💖 Paso 2: mirar tu país (sí, incluso si la economía parece un caos)

    Aunque Argentina —o cualquier país con altibajos— parezca un rompecabezas, entender la dinámica local es clave.

    👉 Ejemplo:

    • Si hay inflación alta, las empresas con precios en dólares o que exportan pueden resistir mejor.
    • Si el consumo interno cae, quizás no sea momento de apostar a sectores muy dependientes del público local.
    • Si el tipo de cambio se mueve mucho, puede convenir mirar activos dolarizados o compañías con ingresos en el exterior.

    Pensar localmente no es resignarse al contexto, es usar la información a tu favor.


    💼 Paso 3: elegir las áreas (los “clósets” de tus inversiones)

    Antes de elegir “qué empresa”, pensá en en qué sectores te gustaría estar.
    Podés dividir el mercado en “categorías” y ver cuáles tienen mejor proyección:

    💡 Ejemplos de áreas que podés analizar:

    • Energía y sustentabilidad → cada vez más inversión global va hacia lo verde.
    • Tecnología y digitalización → IA, software, pagos digitales, etc.
    • Consumo básico → alimentos, bebidas, medicamentos (cosas que la gente sigue comprando incluso en crisis).
    • Finanzas y bancos → interesantes cuando hay recuperación económica.

    La idea es pensar en el mundo como un guardarropa de sectores: no todo te va a quedar bien, pero hay estilos que se adaptan más a vos y a tu momento financiero. 💁🏻‍♀️


    🌟 Paso 4: recién ahí, mirar las empresas

    Una vez que tenés una idea del contexto y el sector, sí: llega el momento de ver empresas puntuales.
    No hace falta saber leer balances de memoria, basta con observar algunas cosas básicas:

    📌 Mini checklist Finfluencer Latina:

    1. ¿Esa empresa gana dinero de verdad o solo promete?
    2. ¿Tiene deudas razonables o está al borde del colapso?
    3. ¿Vende en dólares o depende de una sola economía?
    4. ¿Es una moda pasajera o una marca sólida que te imaginas viva en 10 años?

    💬 En resumen: no hay que ser gurú, hay que ser observadora

    Invertir no es “adivinar qué acción va a subir”. Es tener una mirada global, un poquito de paciencia y una rutina de análisis simple pero constante.

    Porque las buenas decisiones financieras no nacen de la suerte, sino de la atención y la calma.


    💖 Un cierre para inspirarte

    No importa si hoy solo tenés unos pocos pesos o dólares para empezar.
    Lo importante es entrenar tu mirada de inversora.
    Leer noticias con curiosidad, entender por qué sube el dólar o qué pasa con el petróleo, y conectar esos puntos con tu día a día.

    Un día te vas a dar cuenta de que dejaste de ver “noticias económicas” para empezar a leer oportunidades.

    ✨ Porque invertir no es cuestión de dinero, sino de mentalidad.
    Y la mentalidad se entrena… paso a paso.


    👉 Contame: ¿qué área de la economía te llama más la atención para empezar a invertir? ¿Tecnología, energía, consumo, o algo distinto?

  • 💕 ¿Se puede ahorrar en Argentina (o en cualquier país con economía incierta)?

    Introducción
    Seguro escuchaste más de una vez la frase: “¿Ahorrar? ¡Si no me alcanza ni para llegar a fin de mes!”
    Y sí, vivir en un país donde los precios cambian más rápido que las stories de Instagram puede hacer que ahorrar suene a chiste. Pero acá viene la verdad incómoda (y liberadora a la vez):
    💡 Ahorrar no depende solo de cuánto ganás, sino de cómo pensás y decidís cada día.


    🌸 No es magia, es mentalidad

    Cuando pensamos en ahorro, imaginamos grandes sueldos, planillas en Excel y cuentas en dólares. Pero ahorrar no es algo que “hacen los ricos”, sino una actitud que se construye incluso con lo mínimo.

    👉 El problema no es la falta de dinero, sino la falta de estructura mental.
    Podés ganar bien y gastarte todo igual, o ganar poco y crear un colchón paso a paso.
    Es como el gimnasio: no importa cuánto peso levantes, sino la constancia con la que entrenás.


    💎 La tentación del “me lo merezco”

    Vivimos en una cultura de recompensas instantáneas: “trabajé mucho, me lo merezco”, “la vida es una sola”, “ya fue, después veo”.
    Y obvio que merecés disfrutar, pero si cada “me lo merezco” te deja vacía al final del mes, algo está fallando.

    Ahorrar no es castigo, es autocuidado. Es decirte:

    “Yo también me merezco tranquilidad mañana.”

    La verdadera libertad no está en comprar sin mirar el precio, sino en dormir tranquila sabiendo que tenés un fondo para cuando venga la próxima tormenta económica (que en Argentina… siempre llega 😅).


    💰 Ahorro en modo realista

    No necesitás empezar con cifras grandes. Podés arrancar con el equivalente a un café o una empanada. Lo importante no es el monto, sino crear el hábito.

    📌 Tips mentales que cambian el juego:

    1. Nombrá tu meta → “Fondo libertad”, “viaje soñado”, “plan independencia”. Cuando el ahorro tiene nombre, tiene sentido.
    2. Automatizá → Si podés, poné un débito automático o separá apenas cobrás. Si lo hacés después, ya no queda nada.
    3. Visualizá el resultado, no el sacrificio → No estás “dejando de gastar”, estás “construyendo tu paz”.
    4. Tené una cuenta aparte → Si mezclás todo, desaparece. Separar es clave.

    🌍 ¿Y si la economía se desmorona igual?

    Sí, vivimos en países donde el ahorro puede perder valor, pero eso no significa que no tenga sentido.
    El hábito de guardar, organizar y priorizar sigue siendo la base para después aprender a invertir o protegerte con otras herramientas (como dólares, cripto, o activos reales).

    Ahorrar no es una meta en sí, es un entrenamiento mental para no ser esclava de la incertidumbre.


    💖 En resumen

    No importa si ganás $100.000 o $1.000.000, si vivís en Buenos Aires o en Marte:
    El ahorro no empieza en el banco, empieza en tu mentalidad.
    Empieza cuando decidís que querés más calma que consumo.
    Empieza cuando entendés que postergar una compra no es perder, es ganar control.


    ✨ Así que sí, se puede ahorrar incluso en Argentina. No porque el país cambie, sino porque vos podés cambiar tu relación con la plata.

    👉 Contame: ¿cuál fue la vez que lograste ahorrar algo, por más chiquito que sea, y te sentiste orgullosa?

  • 💎 Criptoactivos para PyMEs, ¿una nueva forma de financiar tu negocio?

    Introducción
    Si tenés un emprendimiento, capaz ya viviste esta escena: vas al banco a pedir un crédito y te piden papeles, garantías, avales… y encima te ofrecen tasas tan altas que te sentís estafada antes de empezar. 😅O peor aún, ni siquiera vas a un banco porque ya sabes que es impagable jajaja que es lo que más sucede.

    En Argentina (y gran parte de Latinoamérica), conseguir financiamiento para una PyME es muuuy complicado. Pero apareció un nuevo invitado en la pista: los criptoactivos.

    La pregunta es: ¿son realmente una oportunidad para las empresas chicas o solo es humo?


    🌸 Primero lo primero: ¿qué son los criptoactivos para un negocio?

    • ICO (Oferta Inicial de Moneda): Es como inventar tus propias fichitas digitales y venderlas a inversores de todo el mundo para juntar capital. Funciona parecido al crowdfunding, pero en versión blockchain.
    • Tokenización: Lo que hacés es representarlo digitalmente en “pedacitos” (tokens). Ejemplo: tu local vale USD 100.000, podés dividirlo en 1.000 tokens de USD 100 cada uno. La pizza 🍕 sigue siendo la misma, pero ahora más gente puede comprar una porción.
    • DeFi (Finanzas Descentralizadas): Plataformas donde podés pedir o dar préstamos directo con contratos digitales, sin bancos en el medio.
    • Stablecoins: Criptos estables ligadas al dólar (ej: USDC). Son las “amigas responsables” del grupo: no suben y bajan como Bitcoin, sino que dan más tranquilidad en países con inflación.

    💖 Beneficios que suenan tentadores

    • Acceso global a capital: Podés atraer inversores de cualquier parte del mundo sin pasar por el banco local.
    • Menos intermediarios: Menos comisiones, más rapidez.
    • Inclusión: La tokenización permite que alguien invierta aunque tenga poco dinero (como comprar una porción de pizza en vez de toda).
    • Protección antiinflación: Si operás con stablecoins, tu financiamiento no se derrite con el peso.

    🚨 Pero ojo: no todo brilla como el glitter

    Acá es donde muchas veces la gente se confunde:

    • No duplicás el valor. Si tokenizás tu local de USD 100.000 en 1.000 tokens, seguís teniendo USD 100.000 en total, no 200.000.
    • Riesgo de estafa: Si el activo no está realmente respaldado o no hay regulación, un “dueño” puede vender humo y los inversores perderlo todo.
    • Complejidad técnica: Manejar wallets y claves es como aprender a delinearte con líquido: requiere práctica, paciencia y pulso firme.
    • Incertidumbre legal: En Argentina hay avances (CNV, Ley 27.739), pero todavía no está todo claro. Si tu token se parece demasiado a una acción, los reguladores pueden pedirte que cumplas reglas mucho más estrictas.
    • Liquidez limitada: Capaz emitís tokens, pero después nadie los quiere comprar o vender.

    🌍 Ejemplo real en Argentina

    En 2024, una PyME jujeña llamada Todo Cuero recibió un microcrédito tokenizado:

    • El préstamo se representó con un token respaldado en una stablecoin (USDC).
    • Los fondos se usaban con una tarjeta Visa.
    • Si gastaban en algo no autorizado, la tarjeta se bloqueaba sola.

    Traducción simple: era como tener la tarjeta de tu mamá vigilando tus compras. Te deja gastar en lo que está permitido, pero si querés usarla para la noche… se bloquea automáticamente. 😂


    🌟 Entonces, ¿conviene o no conviene?

    Los criptoactivos no reemplazan al sistema financiero tradicional, pero pueden ser una herramienta nueva para PyMEs que necesitan financiarse en entornos complicados.

    👉 Puntos clave para no perderse:

    1. Tokenizar no es duplicar valor, es fraccionarlo digitalmente.
    2. Podés quedarte con parte de los tokens (ej: 50%) y vender el resto para financiarte.
    3. Sin regulación podés ser víctima de estafa como inversor o meterte en problemas como dueña.
    4. Conviene empezar simple: probar con stablecoins o un microcrédito tokenizado, en vez de lanzarte directo a emitir tu propio token.

    ✨ Conclusión

    Pensá en los criptoactivos como un nuevo accesorio en tu cartera financiera: no hacen falta en todos los looks, pero en los momentos correctos pueden ser el toque que marque la diferencia.

    Para PyMEs en Argentina, pueden abrir puertas donde el banco solo pone trabas. Eso sí: como los tacones de 12 cm, usarlos da poder y altura, pero también requiere equilibrio.


    👉 Ahora contame: ¿vos te animarías a financiar tu negocio con tokens o preferís seguir con las vías tradicionales?

  • De chica buena a chica financiera: por qué decidí hablar de dinero sin miedo

    ¿Alguna vez sentiste que hablar de dinero era como decir una mala palabra? 🙊
    Yo crecí así. En mi casa, si mencionabas plata, parecía de mala educación. “¿Cómo le vas a cobrar a tu amigo? Eso no se hace”. Y ni hablar de soñar con ser rica: automáticamente eras “ambiciosa” en el mal sentido.

    Pero la verdad es que esta idea de que “el dinero es malo” no solo nos limita… ¡nos encadena! Y a las mujeres, más todavía. Porque mientras nos enseñan a ser “buenas, amables y educadas”, el dinero se nos escurre entre las manos, y con él, muchas oportunidades.

    Desde chica soñé con ser empresaria 💼✨. Quería tener mi propio negocio, manejar mis números y, sí, llenarme de plata. Por eso estudié Administración de Empresas. Aprendí mucho, pero también me llevé una sorpresa: la teoría no siempre baja a la vida real.

    ¿Nunca te pasó leer un artículo económico y sentir que estaba en otro idioma? Me pasó mil veces. Incluso trabajando en una empresa grande, con todo ese ambiente “corpo”, había cosas que no lograba entender del todo.

    Esa frustración me llevó a dar un paso más: una Maestría en Finanzas. Y te confieso algo: todavía hay conceptos que me marean. 🙃 Pero acá está la clave: ya no me da miedo admitirlo. Y lo más lindo es que, entre tantas fórmulas y gráficos, descubrí que tengo un talento especial para traducir lo complejo en simple. Cuando se lo explico a mis amigas con ejemplos cotidianos, de repente todo encaja.

    👉 Ahí entendí mi misión: crear un espacio donde hablar de dinero sin miedo, con claridad… y con un toque girly. Porque ¿por qué las finanzas tienen que ser aburridas?

    Consejos prácticos iniciales para mi comunidad
    Antes de entrar en temas específicos (ahorros, inversiones, deudas, etc.), quiero dejarte con 3 ideas que me cambiaron la vida:

    1. El dinero es neutral. No es bueno ni malo. Es como un espejo: refleja cómo lo usamos.
    2. Tener ambición no es pecado. Querer crecer, ganar más y vivir mejor no te hace egoísta. Te hace consciente de tu valor.
    3. Hablar de plata es sano. Callar solo refuerza los miedos. Compartir experiencias nos libera.

    Este blog nació de una frustración, pero también de un sueño: que ninguna de nosotras se quede afuera de la conversación financiera.
    Así que bienvenida a este espacio 💕. Aquí vamos a hablar de dinero sin miedo, con claridad… y sí, con glitter ✨.

    👉 Contame en los comentarios: ¿cómo fue tu relación con el dinero creciendo? ¿Te enseñaron que era malo o lo hablaban abiertamente en tu familia?